...

Liquidación de la sociedad de gananciales: fases, reparto y cómo hacerla paso a paso

Inventario y documentos para la liquidación de la sociedad de gananciales

Tabla de contenido

La liquidación de la sociedad de gananciales es el proceso por el que se reparten los bienes y las deudas que un matrimonio acumuló durante su unión bajo este régimen. No es lo mismo que divorciarse: el divorcio rompe el vínculo, y la liquidación reparte el patrimonio. De hecho, se puede estar divorciado y tener todavía los gananciales sin liquidar. Esta guía explica las fases, cómo se reparte y qué particularidad existe en Bizkaia.

¿Qué es la liquidación de la sociedad de gananciales?

Es la operación que pone fin al régimen económico de gananciales y reparte entre los cónyuges el patrimonio común. Primero se disuelve la sociedad y después se liquida, es decir, se hace cuentas y se adjudica a cada uno lo que le corresponde.

Conviene no confundir dos momentos. La disolución es el cierre del régimen; la liquidación es el reparto efectivo. Entre uno y otro puede pasar tiempo, sobre todo cuando no hay acuerdo. Tener los gananciales sin liquidar años después del divorcio es más frecuente de lo que parece, y genera problemas serios a la hora de vender o disponer de los bienes.

¿Cuándo se disuelve la sociedad de gananciales?

La sociedad se disuelve por varias causas previstas en el artículo 1392 del Código Civil. Las más habituales son el divorcio, la nulidad o la separación, pero también el fallecimiento de un cónyuge o el cambio de régimen mediante capitulaciones.

Una vez disuelta, queda abierta la puerta a liquidar. Mientras no se liquide, los bienes siguen en una situación de comunidad que conviene resolver cuanto antes para evitar conflictos futuros: cada decisión sobre un bien común requerirá el acuerdo del otro, aunque ya estéis divorciados.

Las fases de la liquidación

El proceso sigue un orden lógico, esté en mutuo acuerdo o en vía judicial. Saltarse un paso es la causa más común de que una liquidación se complique.

1. Inventario del activo y el pasivo

Se elabora una lista de todo lo que entra en la sociedad. En el activo, los bienes gananciales: vivienda, vehículos, cuentas, ahorros. En el pasivo, las deudas comunes, como la hipoteca o préstamos familiares (artículos 1397 y 1398 del Código Civil).

Aquí se separan también los bienes privativos, que no se reparten. Distinguir lo ganancial de lo privativo es donde surgen la mayoría de las discusiones, igual que ocurre en el reparto de bienes en el divorcio.

2. Valoración y haber líquido

Se tasan los bienes y se restan las deudas. El resultado es el haber líquido, esto es, lo que realmente queda por repartir una vez pagado lo que se debe. La vivienda se valora a precio de mercado actual, no al de compra.

3. División y adjudicación

El haber líquido se divide por mitad entre los dos cónyuges (artículo 1404 del Código Civil). Después se adjudican bienes concretos a cada uno, normalmente formando lotes de valor equivalente. Si un lote vale más, se compensa con dinero.

Ejemplo práctico de liquidación

Un matrimonio tiene una vivienda ganancial tasada en 300.000 €, 40.000 € en cuentas y una hipoteca pendiente de 100.000 €. El activo suma 340.000; el pasivo, 100.000. El haber líquido es de 240.000 €, que corresponde por mitad: 120.000 € a cada uno.

A partir de ahí se adjudica. Por ejemplo, un cónyuge se queda la vivienda asumiendo la hipoteca y compensa al otro en metálico la diferencia hasta igualar su mitad. La forma de adjudicar admite muchas combinaciones; lo importante es que cada uno reciba el valor que le corresponde.

Reembolsos y créditos entre cónyuges

No todo es repartir bienes. A veces, durante el matrimonio, se usó dinero ganancial para pagar algo privativo de uno, o al revés. Esas situaciones generan reembolsos entre los patrimonios (artículo 1364 del Código Civil).

Por ejemplo, si con dinero común se reformó un piso privativo de un cónyuge, la sociedad tiene un crédito a su favor que se ajusta en la liquidación. Estos reembolsos suelen pasarse por alto y, bien planteados, pueden cambiar bastante el resultado final del reparto. Es una de las partidas que más conviene revisar con detalle.

Mutuo acuerdo o procedimiento judicial

Hay dos caminos para liquidar, y la diferencia de coste y tiempo es enorme. La liquidación de mutuo acuerdo se formaliza en escritura pública ante notario o dentro del propio convenio del divorcio. Es la vía rápida y económica, recomendable siempre que sea posible, especialmente en un divorcio de mutuo acuerdo con hijos.

Si no hay acuerdo, se acude al procedimiento judicial de los artículos 806 a 810 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Se forma el inventario ante el juzgado y, si persiste el desacuerdo, interviene un contador-partidor que propone el reparto. Es más largo y costoso, así que merece la pena agotar antes la negociación.

Tabla: fases y qué ocurre en cada una

Fase Qué se hace Artículo
Disolución Se cierra el régimen de gananciales CC 1392
Inventario Lista de activo (bienes) y pasivo (deudas) CC 1397-1398
Valoración Tasación y cálculo del haber líquido
División Reparto por mitad del remanente CC 1404
Adjudicación Asignación de bienes concretos en lotes

La vivienda y la pensión compensatoria

La vivienda familiar suele ser el bien más valioso y el que más complica la liquidación. Si es ganancial, entra en el reparto, pero su uso puede haberse atribuido a uno de los cónyuges por razón de los hijos. Una cosa es la propiedad y otra el uso: conviene no mezclarlas.

La liquidación tampoco debe confundirse con la pensión compensatoria, que responde al desequilibrio económico tras la ruptura y se calcula aparte. Lo explicamos en nuestra guía sobre la pensión compensatoria.

¿Qué pasa con la hipoteca tras la liquidación?

Adjudicar la vivienda a uno de los cónyuges no cancela la hipoteca ni libera al otro frente al banco. Aunque en la escritura de liquidación uno asuma el préstamo, la entidad sigue pudiendo reclamar a ambos mientras no se modifique el contrato.

La solución pasa por negociar con el banco una novación que libere al cónyuge que sale, o por subrogar el préstamo a nombre de quien se queda la vivienda. No es un trámite automático: el banco tiene que aceptar y valorará la solvencia de quien asume la deuda. Conviene cerrar este punto a la vez que la liquidación, no dejarlo para después.

Documentos necesarios para liquidar los gananciales

Una liquidación ágil empieza por una buena carpeta de documentación. Cuanto más completa, menos discusiones y menos idas y venidas:

  • Escrituras de los inmuebles y notas simples actualizadas del Registro de la Propiedad.
  • Saldos de cuentas, depósitos y productos financieros a la fecha de disolución.
  • Documentación de vehículos y otros bienes de valor.
  • Préstamos e hipotecas pendientes, con su saldo vivo.
  • Justificantes del dinero privativo invertido en bienes comunes, para los reembolsos.

Tener esta información ordenada permite formar el inventario sin sobresaltos y acordar el reparto sobre datos reales, no sobre suposiciones.

Liquidación de gananciales en Bizkaia

En el País Vasco hay que tener presente la Ley 5/2015 de Derecho Civil Vasco. Para los matrimonios con vecindad civil vasca puede resultar aplicable la comunicación foral de bienes en determinadas zonas de Bizkaia, en lugar de los gananciales del Código Civil.

El régimen foral tiene reglas propias sobre qué se comunica y cómo se reparte, y el resultado puede variar según haya o no hijos comunes. Por eso, antes de liquidar en Bizkaia, lo primero es verificar el régimen realmente aplicable. Liquidar sobre el régimen equivocado obliga a empezar de cero, con la pérdida de tiempo y dinero que eso supone.

¿Necesitas liquidar tus gananciales tras el divorcio?

En Mintegi y Silva elaboramos el inventario, valoramos los bienes y negociamos un reparto justo, en mutuo acuerdo o ante el juzgado. Despacho de familia en Bilbao.

Habla con nuestras abogadas de divorcios

Preguntas frecuentes sobre la liquidación de gananciales

¿Qué es liquidar la sociedad de gananciales?

Es repartir entre los cónyuges los bienes y deudas comunes del matrimonio una vez disuelto el régimen de gananciales. Se hace inventario, se calcula el haber líquido y se adjudica por mitad.

¿Es lo mismo divorciarse que liquidar gananciales?

No. El divorcio rompe el matrimonio; la liquidación reparte el patrimonio común. Se puede estar divorciado y tener todavía los gananciales sin repartir.

¿Cómo se reparten los gananciales?

El haber líquido, una vez restadas las deudas, se divide por mitad entre los dos cónyuges (artículo 1404 del Código Civil). Después se adjudican bienes concretos, compensando en metálico las diferencias de valor.

¿Qué son los reembolsos entre cónyuges?

Ajustes por el dinero común usado en bienes privativos, o al revés (artículo 1364). Por ejemplo, si se reformó con dinero ganancial un piso privativo, la sociedad tiene un crédito que se salda al liquidar.

¿Me libero de la hipoteca si le adjudican la casa al otro?

No de forma automática. Aunque uno asuma la vivienda, el banco puede seguir reclamando a ambos hasta que se firme una novación o una subrogación que libere al cónyuge que sale.

¿Cuánto tarda la liquidación de gananciales?

De mutuo acuerdo, puede resolverse en pocas semanas ante notario. Por vía judicial, bastante más, según la complejidad del patrimonio y la carga del juzgado.

¿Qué particularidad hay en Bizkaia?

La Ley 5/2015 de Derecho Civil Vasco puede hacer aplicable la comunicación foral de bienes, con reglas distintas a los gananciales del Código Civil. Conviene verificar la vecindad civil antes de liquidar.


¿Hablamos? Escríbenos y vemos tu caso
Seraphinite AcceleratorOptimized by Seraphinite Accelerator
Turns on site high speed to be attractive for people and search engines.